Eclipse Privado.


La Luna comienza a ocultarse lentamente, la sombría magnificencia de la Tierra la cubre poco a poco, la baña de obscuridad.
El ritual eclíptico inicia en una noche extraña de caricias que no dejaron dormir cuando tanto lo necesitaba.

Él quiere estar tan cerca suyo como pueda, da un pequeño salto y se aferra a un tablón que cruza una pared de aspecto rústico, hunde la punta de su pie en un hueco entre ladrillos descoloridos, con su brazo derecho hace fuerza para alcanzar una cornisa ubicada algo más arriba, gira su cabeza y en sus pequeños lentes rayados por el uso la gran esfera brillante se refleja, sonríe como si juntara energía y con dos movimientos ágiles logra avanzar un poco más en su camino hacia la cima. El tablón que antes estaba sobre su cabeza ahora cruje bajo su pie que tiembla levemente incómodo por la posición pero firme en su misión de llegar tan lejos como sea necesario.

Golpea con la palma de su mano izquierda el borde más alto de la pared, arde, el ángulo añejo y erosionado lastima sus yemas, pero no importa, no hasta subir del todo. Balancea su cuerpo a la derecha y sujeta por fin con ambas manos el extremo superior, toma aire de un golpe y con toda su convicción se impulsa una vez más, cada músculo de sus brazos y espalda se marcan a la vista del satélite plateado. Sin tener qué usar como escalón levanta su pierna y rápidamente yace recostado sobre el techo, tan cerca de la Luna como podría él estar, como lo deseaba. Se incorpora, apoya su espalda contra una pequeña construcción y dobla sus rodillas, tuerce su cuello provocando que sus huesos suenen y sonríe.

Le regala un suspiro al cielo, le canta a la muchacha con ojos de papel, le da un beso a una estrella y se pintan sus pupilas de dorado.

Busca formas en la superficie lunar, como su abuela le dijo que hacía, analiza la ausencia y acaricia su pelo, maneja con grandeza su ansiedad y con placer su adoración. Se tiñe el cielo de blanquecino con la luz más cristalina, una especie de señal, una señal que cruza el planeta de ser necesario y vuelve un espejo gigantesco el techo estrellado de primavera.

Comienza a abrigarse la Luna con el triste manto que la Tierra va desplegando, sus ojos ahora parecen algo más vivos, más perceptivos, como si algo más estuviera observando, como si lo estuviera disfrutando, como si estuviera mirando a alguien más con los mismos ojos oscuros del otro lado del resplandor, como un milagro.

Cruza su mirada el cielo, golpea contra la cara más pálida de Selene y como si ésta fuera una antena la recibe, la besa y la vuelve a soltar, dejándola caer tiernamente sobre una flor en otro sitio alejado del punto donde esa mirada nació.

Observando esa flor y por tanto esa mirada está una niña de cabellos obscuros, más obscuros que el negro velo que envuelve la mitad del astro eclipsado, brillan también sus ojos pequeños y sin nombre y así también sus labios húmedos lo hacen.
Tres cuartos de la Luna mono-ambiente ya no tienen luz, tres cuartos del camino trazado, el eclipse avanza sin prejuicios y sin complejos, sin restricciones ni precauciones y es que la Tierra es libre de cubrirla, es libre de abrazarla con sutileza.

Ella sondea el paisaje, ve gente a su alrededor, sabe que jamás estará sola, mira hacia abajo, sabe que aunque no pueda verla de algún modo a su mano otra la está tomando, ambas unidas se sostienen entre ellas, se adoran mutuamente, se rescatan a la hora de la batalla.
Levantando su frente al cielo deja que la noche y que los astros se dibujen en sus ojos negros.
Por un segundo se pausa el universo, detienen los relojes su tic-tac aunque sólo sea para ella, se congela toda actividad y sin sonidos que lo acompañen repentinamente un hilo de luz tan fino como brillante se sumerge en su iris y ella tiembla, siente un escalofrío que la deja perpleja, por primera vez está viendo el eclipse que casi finaliza la etapa de cobertura, sólo una ínfima y frágil porción de Luna queda por ocultar y ese filo luminoso es suficiente, sus labios comienzan a arquearse formando una mueca apenas visible.

Con la fuerza de un tornado embravecido algo sacude la complejidad del todo, todo tiembla como si el final estuviera próximo, pero ella sólo siente una brisa típica de la estación que le mueve un mechón de pelo y sin poder evitarlo esta vez despliega una sonrisa pura y natural como agua de deshielo, ahora sabe que la historia puede seguir y los segundos vuelven a correr como siempre, ahora sabe que el fenómeno astronómico puede continuar su labor, porque ahora, mientras ella sonríe él la observa y es que ahora sí es ella quien recibe el reflejo de la mirada que acaba de cruzar el horizonte.

Unidos por el último suspiro de luz lunar se abrazan inevitablemente sabiendo que aquella sea quizás la primera y única vez que lo hagan.
Durante aquel abrazo el mundo entero quedó en penumbra, nadie supo qué pasó durante el crepúsculo del anochecer, nadie lo sabrá jamás, excepto por ellos dos que jamás se soltaron las manos.

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En eclipse que no fue, un eclipse que fue mas real que cualquier otra cosa en mucho tiempo, un eclipse que no me hizo falta. Un texto que AMO, estoy muy satisfecho con él y espero a ustedes también les guste y lo disfruten.
Como ustedes ya saben, cualquier comentario respecto al mismo será muy bien recibido.

Los dejo, gracias por estar acá conmigo, por su lectura, su compañía, son muy importantes para mí.

Dedicado a quién?

Dedicado a mí.

Will.-

2 comentarios:

  1. "Precioso mi amor, precioso, qué más te puedo decir de un texto así? Me acabás de crear un eclipse al leerte, ese eclipse que te adeudo, ese eclipse que queda pendiente que veamos ^^ Gracias como siempre por permitirme leer un texto así, gracias por cosas tan hermosas que lo mínimo que generan es una sonrisa en mi rosto. Te adoro, te extraño también, pero todo eso ya lo sabés. Muacks! Espero sigas apretandome la mano igual de fuerte y sin soltar :)" favor cumplido =) ahora comento yo separado ^.^

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  2. bueno,habiendole cumplido el favor a mi amiga me toca a mi.. que lindo texto por favor..de pie te felicito al igual que mis viejos y Ale,se los lei en voz alta a los tres y quedaron encantados con semejante muestra de talento..la verdad es que por momentos las letras se me iban borrando y asi iban cruzandose las imagenes y las sensaciones,por un momento me convenciste de haber estado viendo un eclipse real..no quiero olvidarme de mencionar que las fotos son hermosas,sobre todo la del medio que hoy es el fondo de pantalla de mi celular.te amo y creo que este texto es uno de los mejores que escribiste en lineas generales,sobre todo porque es completisimo..espero uno mucho mejor para la proxima,escriba Tigre y demuestre que es capaz de superarse dia a dia como lo viene haciendo hasta hoy..una vez mas te felicito y agradezco por TODO,de parte mia y de mi familia.NATY

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