Time.

Lloraste y la Luna lloró contigo, y el corazón se despedazaba al oírte, y la bruma nos cubría. Lloraste y no podía abrazarte, no podía hacer nada. La impotencia se reía de mí y el tiempo, sentado en un rincón gritaba desesperado por no poder moverse, maniatado hacía muecas de dolor. La derrota se reproducía con la lluvia, se fortalecía, pero vos pudiste, otra vez asesinaste cada lágrima, otra vez te levantaste, otra vez brillaste, y yo, apagado como un grito en el fondo del mar, cometí otro error, y lo reparaste. Volví a respirar, lentamente. Desperté en la mitad de la mañana, aterrado, con dolor en el pecho, con temor corriendo por las venas de manera furiosa, y salmones con púas nadando por ellas, en contra de su fuerza, desgarrando mi piel, cortando mi carne oxidada. Abrí mis ojos en cámara lenta, pero hasta más no poder, y te escuché gemir en un susurro, te escuché dormir, te vi soñar, te amé.
Y así, como si un deshollinador con su cepillo me hiciera vomitar la mediocridad, me levanté, sin hacer escándalo, para no despertarte princesa, para no atentar contra la belleza del universo en calma, para no ser sacrílego y dejar dormir a la diosa que tanta energía necesita durante el día, para enamorar, para resistir, para generar esa magia que me contiene y me da vida, para no dejar de sentir en mi ambiente el aire que de tu boca entreabierta se escapa en cada suspiro, para ser más fuerte, para quedar ciego viendo tu piel resplandecer como siempre, como nunca, como amo que lo haga. Te canté un “Te amo” que nunca escuchaste, o quizás respondiste con esa leve sonrisa que creaste, me acerqué al tiempo, que cansado de tanto luchar dormía, saqué de mi galera un cristal que alguna vez supo ser una de tus lágrimas y lo liberé, abatido me miró, intentó agradecerme y lo detuve, miré hacía donde estabas, indicándole que aún dormías, que no quería que despertaras aún, y asintió, y el tiempo volvió a moverse, temeroso, con cautela, empezó a mover las nubes, y la derrota se sintió derrotada, el aire volvió a rodearnos y la bruma desaparecía. El tiempo y yo nos dispusimos a tomar mate juntos, como dos buenos amigos, él me recordó a sus hermanos “difíciles” y me dijo que ya habían pasado por aquí, y yo seguía en pié, me regaló una mirada cómplice, como si supiera que había creado una que otra frase memorable, giró sobre sí mismo y encontró en el camino de su mirar tu figura y permaneció así por unos minutos que jamás transcurrieron, es que el tiempo no avanza en tu presencia, porque todo instante es eterno, perfecto, y hasta el tiempo necesita permanecer allí para seguir con vida.

No puedo hacer mucho más que esto, no sé si esto sirve, pero este soy yo, mi esencia, así soy, esSAINTial, ya no sé si tanto, pero acá estoy, haciendo lo que siento que mejor hago, aunque otros lo hagan mejor.


Puedo amarte, puedo seguir, puedo ser, puedo estar. 
Todo va a estar bien.


Te amo.




Perdón, sé que dije que iba a postear el Lunes, pero la verdad...Necesitaba escribir, necesitaba improvisar, necesitaba regalarle un texto a la mujer que amo.


Will.-

2 comentarios:

  1. ja!Nene!!Que haces?Muy lindo textito,estamos con Nat,ella dice que tambien en muy tierno,y que le alegra que escribas mas seguido.Me gustaria que nos veamos antes del 21,ese dia en serio que no voy a querer molestarte.Te mando un abrazo enorme,otro de Nat,otro de Fer,cuidate mucho y pelea por ser feliz.Como siempre.Te adoro Tigre.
    Ro,Nat,Fer.

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  2. Sirve. Gracias.
    Te amo. Mucho... aunque mis comentarios no sean nada: dos líneas; insignificantes respecto a los otros...Sabés como me siento. Sabés lo bien que me hace que escribas.
    Te amo.

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