Ojos de papel carbón.

Te estoy buscando, necesito agradadecerle a tu decencia que sueña conmigo, a tu moral que se desnude en madrugadas de invierno y satirismo. Vengo a traerte mi espalda por si acaso echaras en falta de dónde sostenerte. Ven, que en mi viñedo suena de maravilla tu apellido y en tu gemido mi nombre al completo suena a placer y no a castigo. Libérame mujer que de pie frente a tu metro y algo más me quedas tan inmensa que no sé por dónde comenzar, libérate mujer, que nos vamos abasteciendo de un combustible natural y duradero, que contamina pero es explosión en tus cabellos de obscuridad, en tus ojos de papel carbón y tu espalda de canción. Dale mil textos más, mujer, que si con Buenos Aires no basta te escribiré en Madrid, que si extrañas al bohemio nos veremos en París y si lloras por tu padre yo estaré ahí, no existen latitudes amiga mía si el universo es visto como un trozo de papel. No veas Lola lo que tengo para tí, no mueras Lola que peleo yo por tí, no le pierdas el gusto a la vida que la vida tiene un banquete dispuesto y el precio es sólo vivir, no dejes de leer pues tengo un secreto escrito en mi piel que quiero compartir, el secreto para ser feliz eres tú, porque sin tu sonrisa en la mañana yo no puedo ser caballero ni alfil, no te marches aún que tengo algunas cosas más para escribir y si te vas pues sé que volverás así que deja la puerta entreabierta al salir, gracias por venir y quédate con ese beso que te dí en la batalla, lo compuse para tí.



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Los últimos días pensé y re-pensé la idea de dejar el blog, seguir escribiendo, pero ya no publicar. Coincidentemente se dieron situaciones particulares en las que de un modo u otro recibí grandes opiniones sobre este lugar y sobre mis textos, por ende, en lugar de ser agradeciento y despedida, a continuación sólo voy a agradecer...

Gracias, porque en los años que llevamos juntos (Casi 6) y en las casi 270 entradas publicadas, nunca esperé llegar a la cifra de 20.000 visitas, sólo un número, que no me da ni prestigio ni respeto, ni fama, ni dinero, pero sí una satisfacción personal que no tiene nombre. Empecé con esto porque lo necesitaba para seguir siendo Yo mismo, continué pese a muchos altibajos, aprendí a respetarme como escritor y a innovar en muchos aspectos, crecí con ustedes y ustedes fueron grandes amigos.

Por eso, gracias una, mil, y veinte mil veces, porque la realidad es que si no fuera por ustedes yo escribiría para que esos textos terminen en la basura, gracias por salvar tantas letras.

Tigre.-

1 comentario:

  1. Por suerte el teléfono es resistente al agua :) Felicidades por el número, Tigre, y por el espacio tan hermoso que creaste. Te amo una locura.

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