Tu aura hipnotizante.

Abrió la puerta tan silenciosamente como pudo, no prendió la luz para que no despertara, apenas si se oía cuando respiraba, no tosió. La claridad casi ausente que acariciaba las cortinas bastaba para dibujar en la cama la silueta más deseada, se arrodilló a su lado y la vió dormir. Con su mano y lentamente hizo a un lado unos cabellos que ocultaban sus facciones, allí estaba, tan hermosa y natural como siempre, su aroma abarrotaba la habitación, su cuerpo irradiaba perfección. La contempló algunos minutos como descreyendo de aquel instante, la acarició y ella en un suspiro sonrió y tomó su mano. Con la mente desnuda sintíó el alma brillar en una carcajada, fue tan feliz, fue aunténtico y capaz, fue hombre y niño al mismo tiempo. Despacio se deshizo de sus ropas, levantó con mucha cautela la sábana y se recostó a un lado, la tomó por la cintura, se le acercó despacio, más despacio de lo que un tigre se acerca a su presa, más despacio de lo que cae una lágrima reprimida. Casi sin moverse recorrió aquellos eternos centímetros que había entre sus cuerpos; y por fín, en algo que pareció emanar un destello, sus pieles se tocaron, él, tierna y suavemente dejó caer su sien contra la almohada, sus labios contra su nuca y su respiración se hizo llanto. Sin soltar su mano la abrazó, la contuvo y protegió, la hizo parte de sí mismo, la cubrió con un parpadeo inconcluso.

Pensó, pensó y volvió a pensar, rozó con las yemas de sus dedos los hombros desnudos de la donna y su aura. Divagó por su cintura y sus piernas, fue rey en sus comisuras, fue lacayo de sus curvas. Ella giró, le mostró su cara, perfecta lo incineró en un abrir sutíl de ojos, su boca entreabierta dejó huir unas palabras. Sin poder contenerse ni intentarlo dejó que un beso de su dama fuera la muerte si así estaba planeado; pero no, fue un beso y fue vida, fue una batalla ganada en campo enemigo, fue una patada en el pecho del destino, fue no más que de su vida el mejor atino.

La abrazó para sujetarla, la levantó y girando la recostó sobre él, la tomó por el cuello de manera apasionada, con la intensidad justa para que el cuerpo se estremezca, se besaron y ella fue una síbila, se sentaron y rodaron por la cama. Ahora pecho con pecho los látidos fueron sísmicos, el universo sabía que amor, pasión, magia y ternura se habían unido.

Nada puede comparse a la totalidad de las virtudes fusionadas en una sola mujer. La ninfa lo enamora más cada instante y con cada segundo, lo hace más feliz.



6:00 A.M. Gente...

Te amo tanto... Y soy un tarado, lo sé, me equivoqué y lo asumo, por eso, perdón.


Me alegra MUCHÍSIMO el saber que hay gente que lee, que no comenta, pero lee, me llena de felicidad.

El texto es algo distinto a lo normal, pero sentí la necesidad de escribirlo.

Que difícil es dormir sin vos al lado.

Hasta el próximo, muy buena semana para todos.

Enamorado, muy.

Will.-

2 comentarios:

  1. Tan hermoso...
    Como de costumbre Sr. Guille :)
    Que dichoso el poseedor de aquellos sentimientos...
    Dichoso por tener tal musa

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  2. Que tierna ella.
    Jajaja
    Gracias amor.
    Muy lindo, hace mucho q no escribias asi.
    Te amo.

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