Listen to One shot audible by Guille Tigre on #SoundCloud
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Lo escribo acá por una cuestión de comodidad, visibilidad, desarrollo y relación con la historia del blog. Nos mudamos, aún no sé bien a qué plataforma, pero estoy en proceso de migrar a otra, que me permita una publicación móvil más cómoda y también una interfaz/visualización de mi contenido fotográfico de una mejor manera, por tanto, voy a tomarme unos días sin publicar y hasta que tenga todo listo y pasado a ese nuevo espacio. Entre tanto, les dejo una foto de mi hijo, nos leemos (con suerte) en unos cuantos días. Adieu!
Para llegar al portal tengo que atravesar un parque con árboles y soles apagados
Para entrar, tengo una llave gastada, cerrajera de manzanas envenenadas
A la derecha un panel con buzones mal hablados, bocones, desdichados
A la izquierda, tapas acrílicas rayadas maquiavélicas, rasgadas, quebradas
No tiene una sala de espera, los que esperan ya se fueron, así que miro a las escaleras, subir, otra no queda
Las barandas, traicioneras, los escalones, artifífices de resbalones, eslabones, escalafones
Hay descansos, figurados claro, caracoles, lerdos, arrastrándose, pequeños, moradores
Del uno al seis, voces profundas, gemidos, ladridos y golpes, notas azules de Tokyo, humo, vapores, la cena, la ausencia y otro montón de ruidos
Piso siete, un pasillo vestido de gris cemento, lloran corazones partidos, infantes dolidos, ríe un paciente perdido
Piso ocho, una dama blanca duerme en el suelo de un de un departamento incendiado, sin seguridad, sin consuelos
Piso nueve clausurado, ya estaba así cuando llegué, creo que así va a estar cuando me vaya, no importa cuándo sea, no importa lo que pase
Piso diez, palpo mi bolsillo derecho, saco mi llavero azul mientras giro a la izquierda en el remanso, las noticias hablan de los consumos, una pareja habla de excusas
Estoy en mi hogar, aunque no sea mi casa, me saco los zapatos de un tirón, afirmo mis pies en el suelo frío, me tumbo en un sillón rendido
Disocio, perdido, los ruidos tenebrosos me mantienen en este mundo, me dejan saber que no estoy dormido, fluye el tiempo, como líquido vertido
Dos golpes en la puerta me alertan y en este contexto, en este edificio de pueblo vencido, ceño fruncido, espero atento el sismo
Dos golpes otra vez, silencio de redonda, un golpe tímido, dos golpes decididos, no es normal, me inclino y camino en sigilo
No oigo voces, ni perdones, ni permisos, pregunto y repito, nadie contesta, abro y quedo quieto y vendido
Es ella, aunque yo no hable, desde su metro y poco y con todo decidido me pide perdón, suspiro
Susurra que me ama, que me extraña, que el tiempo es un valor devaluado en este siglo, seca mi lágrima con sus dedos
Quiebra mi máscara y me besa como me besaba mientras vivía mis pesadillas en la cama, no suelto el picaporte, puedo escuchar el infinito en los grillos
Quiere probar de mis heridas, apoyarse en mis espalda quiere enumerar mis detalles bellos, quiere pasar, saltar la grieta
Quiero hablar, no puedo, me hace caminar, se acuna en mi cuello, cierra con seguros tras de mí, me sienta en el suelo, me rodea con su piel, me iluminan sus destellos
Cautivo, cautivado, levanta mis brazos, desnuda mi torso, abre los dedos, araña las garzas, pasó mucho tiempo, reposa su frente en mis tintas, abriga mi pecho en un abrazo
Puedo sentir el mundo vibrar, aunque la frecuencia haya cambiado, puedo oler su aroma, aunque su perfume sea de otras notas, si en mis planes estaba el partir, planeo plantearme permitirme permanecer, transmutar, transmitir.
El chofer melancólico, la letra melodramática, pavimento húmedo, asesino de Agosto y en el reflejo de los faroles ámbar, mis uñas pintadas de colores, sirenas tornasol, arcoíris volumétrico entre la curva y la acción, subidas, bajadas, peajes, pesajes, paisajes, para la pomada de dos rebajes, el peso fantasma de su cabeza en mi hombro jurando que todo va a estar bien y es que, hay algo maravilloso en renacer, revisitar reacciones, hacerse vida en las cenizas de las aves, rehacerse aprendiendo y sumando a un catálogo de cuentos divinos, anécdotas de velos, de vinos vivos, imagino que no imaginas cómo las imágenes son imanes en el chapón de Chaplin. Ya no te espero, ni te imagino entrando por ahí, con la sonrisa grabada y la mirada empecinada en mirarme hasta cansarte, ya no pienso en verme como me verías, hoy me veo como me gustaría que me viera la mujer de los apodos, no hay más fango, no hay más lodo, me paro firme y observo al horizonte mientras canto y desengaño a mis manos danzando, mango en Buenos Aires, damazco dando placer a lo que alguna vez fue asco, porque, cuando hay que quedarse con lo bueno para compensar lo malo, es que la recompensa no fue tanta y las tormentas se llevaron todo, disfruto del silencio, de tus ojos felinos en la distancia del acuario que corono, cabalgata de las fantasías, con la expresión cansada, pero las ganas intactas, con los soles diluidos en las rutas de cuatro a poco más, una rosa por el respeto, una flor por mi palabra, un café con amor al odio, hielo para la foto, infierno para cuando no ven los otros, la gloria es ninguna más que la fobia a conformarme con apostar porotos, me supe roto, me supe nostálgico y absorto, hubo algunos que lo consideraron trágico y razón llevaban, lo era en el pecho de un corazón escombro, hoy es una palabra más que acaba en anécdota para entretener a los que están al otro lado de los focos, las garzas, el resplandor de mis manos amables cerrando sus ojos.
En todos estos años escribiendo, en todos estos medios, siempre intenté buscar nuevos desafíos, juegos, cosas que me motiven y me demanden otro esfuerzo para algo que en cierto punto empecé a hacer sin demasiado esfuerzo. Usar sugerencias de autocorrector, palabras del diccionario usando páginas al azar, one shots, textos escritos de un tirón, sin correciones, así llegué a esto, a hoy. Un texto conformado por secciones en las que cada una tiene la obligación de usar sólo una letra inicial, con el aditivo de que las palabras no sólo han de ser coherentes, sino también significativas en algún punto para mí, así, sin más, en dos días nació esto que van a leer. Algo que no sé si nunca hice o al menos no en los últimos... 10 años? No, les invito a compartirlo, como les parezca, donde les parezca, sin presión, de onda, si les parece.
Abrazo al alba almas ajenas, antepongo antiguas agudezas, alas amalgamadas acarician aferrarse al añoro, azar andariego, aval azucarado, acá abren aldabas apagadas, allá abordan acorazados apilando asesinatos aspirando al amado abatido, asfixiando apalabrados, acudiendo al astuto aunque arcas anden abordando.
Bueno, batallas, Bersa, balas, bienvenida brisa bienaventurando bienes batería, buscando besos botánicos bastante bastardeados, bolígrafos brotando, botellas biseladas brillando burlonas, borbotones, bufandas, boinas, bocinas, bocanadas bárbaras bendiciendo breteles blancos.
Cuando cantando cruzo colapsos con colchones curando, cumplidos, catapulto cuentos contemporáneos, clásicos, cansados, cazados con cuidado como crudas caras cercanas, ciudadanos célebres corriendo cifras con calzado combinado, cercenando comandos, ciruelos, cerezos, cebada, congruente, cirugía cintura, cervical condena certera, calma, colapso.
Duermes donde detalles divertidos degustan dolosos dos días de descanso diácono, diagonales directas dando divisas de deberes diarios, dardos dolorosos disparados de drones divinos, dame dibujos, devolveré dulzura.
Entré eligiéndote en el espectro eterno, emergí enérgico enarbolando emblemas esperanzadores, esquemas espirituales en el esternón, espinas efímeras, efemérides extremas, epifanías, ecuaciones esperan, estudio el espacio, embistiendo en el exilio este exhausto epílogo escrito.
Fuerte, fundamental, fantasma, feroz, fugaz fulgor fusilando frías falencias felinas, fallando, fatigo, fueron finales frágiles, feliz feneciendo fundido, fácil, fuiste fobia, filosa, fuí fatal, fuí fractal, fuí fanático fantaseando, fuimos flamas, filósofos, famosos, fuego final furioso.
Gracias, guardo griales gritando gustosos guiones ganadores, golosinas gimiendo golpean gandules graciosos, grietas gemelas, gelatinas gélidas, gran gloria, girgolas, girasol, gritos, gestión, gemido, garganta gala, galeón.
Hubo hordas hundiendo horas, humillando, húmedos hilos haciendo hermosas herencias hegemónicas, horror, huérfano hito, historia hostil, humilde heróica, hoy hubo hambruna, hagamos humo, hagamos hoguera, hágase hallazgo, hidratación.
Ilusionados iluminamos impresiones inundadas, imaginamos, ímpetu impermeable, impredecibles isquiones inexorables, inevitables, inesperados inexpertos innovando, impregnando, invadiendo, inseguros intentando, incrédulos incentivando, infractores, infravalorados, imágen impresa, imagíname imponiéndome, idealízame, iremos infalibles, imantados, infinitos, ilegibles.
Juicio justo, Junio jovial, juro jugar, jactarme juglar, jilguero, juro juzgar jamás, juro jurar jazmines, jugo juvenil, jodida jarana, jazz jeroglífico, jinete, Jueves juramentado, jerga jolgorio, justifico jugarretas, jadeo, jardines japoneses, jengibre, jacarandá.
Karma kilate, Komodo karate, Kafka, Kyoto, karaoke, kilómetros kinéticos, kioscos, Kepler, kerosén kimono, kaiser kamikaze.
Luciérnagas libres, lobos listos, lujuria, líbido, lasciva lejanía laberíntica, liturgia literaria, lóbrega la luz, limpia la lente letras, los lujos levantan las lacras, llanto liberando lazos, licor, limón, lícita lírica líquida, la lucha le lleva logros, las lágrimas los lavan, lugares, ludo, lástima, largada.
Muchas manchas matan maravillosas mañas, me muerde macabra, mandarinas mejores merecerán mañanas, más milagros, menos mediocridad, magistral maga me mece madrugadas, misteriosa máscara mitad magnífica, mitad malvada, mastica mi mente, masturba mi mandala, música modal, misa mística, mirada milagro matinal.
Nuestra nostálgica noche nunca nos negó, nuestra nociva necesidad nos nubló, nulo nudo neutro, no naturalizo, neuro navego, Nietzsche, nada nuevo, nísperos, novedosos negocios, nativos, nublados, nevados, narro, nominado.
Otros ojos observando otras obras, otras oraciones opacan ocasos ocres, ocurren ondas oscureciendo orbes, orden, olores ofrenda, ofensa ósea, osos ostentando optimismo, órganos oráculos organizando ovaciones, ocurren omisiones, óleo obsceno, orígen, óperas, operaciones, orgullo obligatorio, ocultos ocasionalmente, opuestos, oportunos.
Parecemos pálidos, podemos proponernos, posponer política, pilares, parejos, pacientes, placidos padecimos pérdidas perladas, predecibles, predictivos, prescindible piel partiendo placeres, pictóricos, precisos, placebo peregrino, ponientes, posibilidades perdidas, pintas patagónicas, presiones, píldoras, Pandora.
Quienes quieran, queriendo quedarán, quienes queden, querrán querer, Quo, quórum, quince quintos, quermeses querellas que queman quimeras, quitaría quedas, químico quisquilloso quizás, quirúrgico, quebracho quebrando quiero quedar.
Racimos, raciones, racista, relaciones, rincones recónditos recuerdan reacciones, relativas, reveladas, religiones, reverencias renegadas resignando rápidas reuniones, ramos, radios, rodados, robadas restricciones, ríes reconociendo regalos reptilianos, río recordando rupias relucientes roncando.
Somos sólo sacrificios sobre sonetos silbados solemnes, sostienes suspiros, sujetas sexo, saboreas silencios, sorbes sacrificando sus santos secretos, se siente, sublimes, sin salmos, sin ser, seremos siempre.
Todos tenemos traumas trabados, trabajos trágicos, tiranos temblando, tratamos, tranquilos tramando, transitamos, trasladamos, tomamos tragos tan tristes terminando trastornados, tornados tornando tormentosas torturas, tortugas transformaron tus tertulias, tus telones talonarios, tu tiempo tan tirado, tú, tienes tintes tan tersos, Turing, tan tentadores, tesoros temblando, te traen todos, todos terminan tiñendo tus tibios trapecios, triturando tiaras, tierras tocadas, travesías traviesas, toda totalmente tostada, tatuajes tienen teoremas tornasol, transmuto, teletransporte tuyo.
Unos usos usurpan ursos, unas uñas ubican últimas unidades, utensilios únicos urgen, uva usted untó uniendo ultimátums universales, utilizando ungüento, unánime, usurpando urgencias, ukelele ulterior, uniforme, unimembre, umbral inequívoco, un utópico ultraje, usame, únete.
Vienes, Viernes, vamos, verdes, vendes vendas vírgenes, vales vistas viscerales.
Warner, Wagner, woks, Woosung, westerns, whisky, webs, WiFi, Watts, William, wasabi.
Xenón, xilofonista xenófobos, Ximena, xerografías, xilemas xenoglosia, xerófito xerófilo, xú, xilenos.
Y yo, yaciendo yerto, Yin y Yang, yeguas, yelmo yugo, yemas, yodo, yuba, yerba yuyo, yates yanquis, yenes, yapa, yernos yeso, yo, yuxtaponiéndonos, yermo, yentes, yendo yo, yeísta
Zurcos, zumos, zanjando zozobra, zorna, zoquetes, zodiaco zen, zorras zambando, zambullida zigzagueando, zoomorfos, zapatos zarpando, zaguán zorzal, zombies, zancadas, zares, zafando zafiros zarandeando zarzas zumbando.
Gracias hoy, gracias siempre.
Después del tren, el bien, tranquilo, bajando las escaleras que ayer corrí para vencer, los gemelos de la ansiedad presionando mi cintura, los incisivos de la diva marcándome el abdomen, voraces y retóricos, nutriéndome de sí, alimentándose de mí, viviendo así, sintiendo así, arrastrándonos por los tejados del líbido por mi ser. Me quedo mirando el vacío, me pregunta la mímica si estoy bien y me devuelve al primer lugar, le digo que no encuentro una palabra para seguir con otro texto, encorva los labios, una hipérbole gestual, remato baches finiquitando los blancos, me fijo en ella escoltando mis fracasos, dándole franco a mi auto rechazo, detenida en los intervalos y raptos, detractores mamarrachos, terreno plácido, pantano, tatuando en fango hurto y fanfarrias contacto, contagia, convida, fanático. Mi corazón está bien, su sexo me pide que mis murmullos se pronuncien en su sien, juguetes rotos, negocien trompos, rocíen, auspicien la pausa entre capítulos, temporadas y riel, delicado pero cruel, la furia del andén, actos ilusionistas harán desaparecer coleccionistas de laurocerasos, acumulo en frascos traspasos francos en palacios. Mientras goce cantando un tango en las aceras puercas por regazos regalados, habrá esperanza para los desayunos rezagados. No deja se observarme, no me suelta la mano aunque Fátima tenga sus santos vendados, leí una frase que me dió frazada en la fragilidad de sus fríos poemas firmados, giré en el banco de la Mitre la función de los buzos resignados, algo en la maga me sostiene facilitando flotar en lo alto, se extravían las varas, la miro, le guiño un ojo, me río, evito decirlo pero, tengo la palabra que desbloquea el recado, estuvo siempre ahí, posada en sus pestañas como cortinas de un ventanal al Nirvana soñado. La encontré, sigo en racha de milagros y textos tintados.
Tengo casi listo el que es probablemente el texto más demandante y costoso en mi historia como escritor...
Después de años, Julia y yo nos juramos, fue recostado en su pecho que clausuré mi mirada, con los oídos tapados por sus manos, frías, cercanas, por última vez firmé la paz con mis hermanos, hablamos, nos observamos, gemimos en silencio, brillando apagados. Los pies contrarios a la hoguera, las luces bajas de un comedor hambriento de dulce, de salado, su cabello y las cosquillas en verano, la piel, las costillas en las tierras de mi legado, a Julia le gustaban mis relatos, mi pasado disfrutaba de regalarlos, pero Julia es un recuerdo más en la habitación de mis souvenirs, adornando a Venus al vivir, engalanando a Saturno al partir, nunca supe cómo se marchó ni cuándo, nunca fui capaz de decir adiós, amor, no sufro tanto, con la bandera del romanticismo estoico militando, en los arándanos de la sed respirando. Cinco? Seis. Y fueron esquemas predicciones mientras dormías a mi lado. Lola y Julia tienen algo en común, el limón en los labios, el ácido en las venas, la inmortalidad en mis textos labrados, en las rutas fraguamos monedas y ramos visados, a veces, le pido que me recuerde aquellos días de verano a los que el bronceado de mi espalda refiere, divina comedia, genuina fricción, superhéroes y sus damas, cantantes de hip hop, la Torre en "D", un alfil mirón, un volcán, alergias alegrías, pirómano pelotón de manos en su garganta, en sus muslos y su flor. Julia conserva en su iris la violencia del arco, la ternura triste de un violín jubilado, en Adrogué o en el Cairo, Julia es el grito sagrado, no hubiera sobrevivido a aquel Julio sin Julia usurpando con su lengua el Micelio de mis músculos sembrados. Sentado en una cornisa a la distancia miro edificios velados, antenas vestidas de rojo y blanco, tanques trancados, a la distancia veo a Julia hermosa y brillando, con la etimología de su nombre en brazos, con los aviones más cerca que los vagones del tren, más lejos de los reclamos, más lejos del rencor que de la miel.
Quizás no lo intente de nuevo mañana, quizás se apague el faro de este buque crucero, quizás el tic tac se cierre a la nada y en esta balada villana un Martes por la mañana encuentre un tiro de nuevas jornadas. De Lacroze a las voces, a los pasos, de Gardel en taburete a la plaza Mafalda, juré a la sombra de los collares iluminados, cumplí a la luz de la audiencia de tu mantra, la cura de Bayer, la guitarra de Mayer, la fortuna de Dublin, el postre de Turing, mandala trunca, trancos, palanca, doblar mantra, romper las pantallas, girasoles, mirame, no goces, un guiño, cintura y colmillo en bocados, distancia a la gracia, los viajes del río, choferes conocidos, al pan, pan, alivio al vilo del filo, dilo, no, grita, invita a mis primeros instintos prestos al peligro, resuelvo en los elásticos de tu coraza al desamor de mi náufrago final perlado, fuentes, morados, jurado, hurtado, multado por el favor de no escapar de lo robado. Desesperado en una mano busco palmas palmando, golpeo, me cubro, me curo, curto y cumplo, cuando culpo, crudo esculpo, helado río volviendo caminando al estrecho mal logrado, mal venido, vuelto en limosnas y propinas reseñadas sin borra, sin café, sin gloria, en la repetición acabado, eterno y descarado, enredado bajo las mantas de tu éxtasis vocabulario, como murciélagos y gatos, como baños para escaparnos, escaparates encantados, soltando la gravedad me siento más liviano, mano a mano, el robo frustrado de los besos embriago, cata y degustación, de la falta, la desolación a la plenitud, reinvención, de la resignación a la revolución, de la alcancía al espacio sideral, de la química al fin del mundo, universal.
Centella, cerrojo, serenos, sus ojos, un vidrio quebrado, un bosque que cargo, mi sudor de camisa, la fuerza de mi prisa, prisma y arritmia, divisa o emblema, carisma caricia, cornisa cantina, camina en la brisa, de prisa en ayunas, buenos días gemidos, cartucho, capucha, un buzo, astuto, las comas para darle cadencia a la mente patrulla, la colmena cereza, mandarina, pandas, sandía y savia viva. Te pongo ante todo, te busco en los tonos, te sueño en los tomos y en todos los logros te cubro y corono, somos dos, no soy uno solo, si veo en tus soles algún tono rojo, le pido permiso al solsticio de otoño, hice un pacto silencioso y no le debo nadie a nadie, tengo un paso delicioso cuando ando bailando ante los ojos de todos, no me avergüenzo de mí, no me permito ceder ante el prejuicio de Cronos, los libros, sus lomos, los discos, tus fotos, son pocas, las tomo, me juro ante la Luna negra recuperando y ante sus pálidos labios mi legado retomo, sostengo y repito mi seguridad en un mundo roto, yo soy la fuerza que hace vibrar a las luces que parpadean frente a nosotros, yo soy lucha y certeza, yo soy quien vence y merece, yo soy la Luna, yo soy mis negras pestañas y los besos dulces del cruce y los polos, soy veloz, soy defensor, soy feroz, soy poderoso, soy el paso firme en la firma del contrato que asume un compromiso con el amor, soy la pasión que aturde al peor oyente, la que enamora al mejor espectador, soy detalles que te encuentro, mínimos y placenteros para mí y para vos, esos que apilo como columnas y que forman la belleza de tu atroz y maravillosa esencia y altavoz, soy yo, acá estoy, soy Tigre hace casi treinta, te guste o no, soy esta canción.
Elegimos mil veces, elegimos elegirnos, elegimos elegir otros vértices, otras directrices y entre elecciones elegimos elegirle. Eligiendo decidimos rumbos divergentes, divertidos, diferentes, tristes, definimos una opción por sobre otras, saben a error, huelen equivocadas, pero son pasión, lo fueron, suenan a canción, recreos, curdas o cartón, deseo, pidiendo que la uses, agradeciendo, invocando al dios, descreo, pierden valor, un veto, ganan en obsequios pintados, no existieron, parecen de terror, un beso. Elegimos caminos, rumbos, espinas, pétalos, caninos flacos, obesos felinos, vagabundos esquivos, latidos mezquinos, del quite del tiempo abrimos dulces blancos vinos, partiendo en dos los puntos divinos hicimos de las elecciones un ritmo, armonía, ahora que estamos mi decisión y yo a solas, con una mano en su cintura, la otra en su cuello de muñeca rota, bailemos, la danza de los pasos dolorosos, la murga del barrio y el repique de la lluvia, gota a gota, dulce nota, franco espora, déspota o a gritos explota, plantas, pon tu cadera en mi cintura y flota, dulce primer beso de abasto, hubo coronas, hubo miserias, hubo palomas, hubo caranchos y hay debates en boca, baila, verte me llena las copas, Domingo, Lunes, cualquiera sea el día, eligiendo elegirte pasaron las horas, fuerza bruta, vientre alcoba.
Anduve otra vez pisando charcos y sonriendo, cantando a voces, con gestos, el púrpura en las manos, la purpurina en los rezos y la seguridad sin cambios. Anduve recuperando especias que en un trueque trunco empeñé empecinado en querer que Mercucio retome los grados, Mercurio en los labios, veneno marcado, malvado, mal dado el beso final mandado, fiel mandato ante los ojos cálidos de la dama de las mariposas y los bordes dorados, ribetea con sus dedos florituras de fortuna y furia fauna filigrana, el magma, el karma, Nietzsche, chiste, calma, paraguas, para que abras, palabras, pan, cartas, la chance, perdida, la manta, pálida partida, melón, sandía, patrones, causas emputecidas, los sueños en vigilia, el santo que vigila, protege tus sueños, le susurra canciones a tus pesadillas, se desangra en la guillotina por la justicia tan merecida, creía, un tango que habla de olvido, no tengo dudas, no cubro casos malditos, un tipo flaco, pasión, sonriente. En conjunto con la bruma conducto conjuro futuros con tu mundano juego curioso y nublado, cero choques, electro voces, consulta, costuras, colmena con sectas, rectas respetan, no voy a contarte lo ágil que acabé siendo para el disparate, ya no haré hoguera de las llamas devenidas, le hago el amor a las excusas y mentiras, penetro espectro la decencia de tus secretos y te lleno de versos perpetuos. Primero muerto, luego escrito, después despierto y aún me elevo, seguro, celebro, selecto, bebo de tus secretos, del encaje de tu vientre sexo, de muerto a vuelto en un vuelo anhelo que fue féretro y se hizo fuego en las manos del instante imperfecto.
Cuando conocí a Julia hablamos de las miradas, de las pasiones ocultas, de las verdades calladas, la música de las palabras, las costumbres calmadas, bajo el cielo nocturno de una Londres apagada vertimos vino esperanza en las copas estrelladas, de Galicia en gala, de cervezas en Malta, con condiciones en fragancias, vimos las balanzas bailar y supimos pendular en la península de una noche perpendicular, no me amedrentaban sus rosas espinas, no me seducían sus ropas lejanía, cuando Julia reía, su boca de película se hacía ritmo y resquicio, le prejuicio grieta, la fantasía desquicio, así, le dí lo mejor de mí en el dulce ácido de los cuatrocientos veinte detalles derrelicto, disco y también camerino, la chacarera del anonimato, las plazas, más faldas, faltas y erratas, las ratas eléctricas y las acuáticas, la magia cuántica de su física magia, alquimia de segundas y cuartas, respaldo, rescata, frenética fragata en los gemelos gemidos que quiebran vidrios de paredes golpeadas, tercer tiro, pido asilo sudando en el desnudo de las mafias, quedan huellas y marcas en el río en que bañas las mañanas primeras de últimas ganancias, impuesto, imprenta, impronta, dispuesto, dos puestos más lejos, rayos y truenos, soy suelo, soy terco, tenso en tu proximidad, extenso para hacer más cortas las distancias distópicas y sus linternas desgracia, desgracias hoy, desgracias siempre, de Marcia, de campeones, en Gancia, limonada, de estancias, de falacias, las fotos infantiles, los osos merienda, leyendas, de fuertes vientos en la rotonda del vapor, en el callejón del amor, reverencia, referencia a las frecuencias donde encontrarme en códigos secretos me volvió muerto en la manzana de la bella, veremos, el pueblo huele a cerezo condenado, yo huelo a la primera vez que me dejó helado, cuarto cuadro como quemado, quise ser grito, gritaré por los siglos que sigo acariciando las luces de tu encanto.
Un one shot, que no es.
Savia, sabía de la rabia, mas no de la magia, porque en la batalla de las miradas pierdo ante la suya magna, bajo las luces que me descolocan cuando engalanan sus ojos desvelo, el de la locura de otros tiempos, el de los Lunes sin refrigerio. Robóticos narcóticos que duermen la mitad de mi presente imperfecto, mientras se hace agridulce el esfuerzo, se vuelve magro el bostezo al que le cruzo anagramas y le rezo formas raras. Demente, de mente crema con menos teoremas y más placeres emblema, medallita milagrosa de ser nunca culpable y siempre orgullo de los que otorgan laureles, dos dramas, las raíces que abrazan mis brazos espada castigados como ramas tras el Otoño fantasma al que le planté cara y dí batalla para que valga la guerra y la espera sea su calma y mi manta.
Cualquier noche sentado en la soledad de los escarabajos me encuentro y recupero amparo en el meridiano de mis cuadernos amargados, una mesa balcón y debajo el amor, testigos siameses repetidores del rumbo, no me victimizan las cicatrices, no me amedrentan las rutas, no plancho las culpas ajenas para vestirlas en bodas absurdas, no hay matrimonio con los juicios, hay amor que desvanece los miedos porque levantarse siempre sigue siendo un ritual que al parecer permite permanecer sin pedir permiso.
Lola toma mi mano vestida de aura blanca a las orillas del río celeste que ruge catarata como el tigre pintado en un corazón rupestre. Lola sabe de mis caprichos contados de veinte en veinte, de mis defectos telones de cada página y sus renglones, espero Lola entienda que no soy perfecto y que en mi cuerpo urna hago lo que puedo. Veo, veo, veo y vuelvo a verla en el albor de mi ráfaga de miradas, miro porque adoro, esquivo porque lastimo, me siento a veces fallando y otras veces asesino, vuelvo la vista sobrio ante el destino y desayuno entre mordiscos el mal trago de unos ojos coloridos, en el alba de las facciones dibujadas, hice malabares con profetas de ideas violentas, vencí, vine, nací.
Tigre.-
Una mesa, un tablero de ajedrez durmiendo en azulejos y sobre él, la resolana en tonos verdes botella y marrón de un vaso rústico con el olor a la niñez bajo mantas de lana gruesa y melón. Un perro negro carbón saltando y girando como mi vida gira a tu alrededor, el centro son tu ojos negros, tu voz como el Sol, heliocentrismo del amor, un parco hombre sin luz brillando por vos. En la cúspide del piramidal cielo Ra hace equilibrio y me mira por compasión, se oscureció la bonanza en la macabra risa de un destino apático, una foto azul y un ladrido abraza a la dueña, la ama, la brisa, la noción entre nociones, en moción y en la ceguera en su versión autosustentable, la asunción del pánico al poder, cuando el viento te sacude y no hay tiempo de ceder, bolero de dios, la ausencia de los puntos, escasean los párrafos y en escarlata un palco para disfrutar de un partido que nunca, jamás se empata.
La cruces no vuelven, las nueces no truenan, la nieve no quema y la escena enferma, Terpsicore renga, dolor en los dolores que al verte merman, fricción y lema, amor y crema, Polimnia haciendo casas con cartas de canasta, dominó la casta en piezas blanquinegras, hay eternidad en la memoria, hay lugar en las fronteras, hay asilo en su espalda adormecida y consuelo en el insomnio, habrá vacío en la calma y en la tormenta duelen las palabras, la amenaza bajo una lupa que la luz convierte en llamas, en la verdad de las nociones e intenciones nunca es fácil acertar, error, tolerancia, trampa y paladar, brújula y azufre, ámbar y azafrán, recuerdo y malabar, bajas guardias, especial defensa, de vergüenza floral, de maravillas perseverantes y libros ardiendo, las profundidades que me arrastran, el aroma a amapola, el corso de las sombras en un carnaval impostado, que la vida se me escape en un suspiro final, le narraré a Caronte las sonrisas que sus ojos negros me tatuaron en el alma
La vida, vale menos que el amor.
Una Gioconda, Mona Lisa no hay prisa, Iris sin pupila, brisa fresca, rezo en trizas, tiza y misa, plegaria que aterriza en el ombligo de su risa, mil y agrios, dulce neo par sin credos, amortiza el sudor, Dulcinea en la odisea, brea en tierra, suela suele arder en el correr de los dias, del magma fría, la caída de Ícaro, el tropiezo de la voluntad, camino al Tártaro, teatro tan tántrico, trágico acto bélico sobre las sábanas bálticas del tratado de San José, nadamos en torno al todo entonando agudos sopranos dentro del crisol de papel de arroz en la atroz colisión de los espirales y encordados, concordamos en espacio y lugar, en tiempo y placer vulgar, en finas guindas, timba y timbal, fuerza tribal, la siembra que recibe Dios cuando madruga, los dientes del regalo, armado de complejos, relojes y centavos, sentados en un banco para ver en blancos folios el color prestado, Guernica afortunado, aforismos hipócritas de descarte, Descartes fusilado en el baño de un bar, limón adornando ingratos, alza la mirada, salta de banca en banca, yerba santa, infusión franca, barcas, rachas, brujas y brasas, girasoles, giran genes, gritan goles, Girona, tirones, la cuerda te ahorca o te rescata del abismo de los Soles, grandes moles frente al espíritu sin moldes, aparten roles, lancen dados, cordones con drones, espías enfrentan pesadillas vacías, con mantas, comandas, cortadas, son caras, altas varas para cartas, Mar de Mármara, ampara la bala más bárbara, hijos del Sáhara, gigantes sin cáscara, lava para sanar las mañanas, As calma, vas blanca, alzas la palabra tan alta, astuta en el debate con Zaratustra, madre nuestra, padre suyo, brusca impronta y principios de Nietzsche en las botas, ruedan rotas pocas rocas, rubias notas, otras cosas, almendra en gotas, protegen otras bocas, al albor se alborota la caricia en el albornoz patriota y entre próxima y remota, entre derrota y derrota, tu voz complota, rompe los muros y la victoria brota, alta en el cielo, maga de anécdotas doctas.
Bajando la rueda, muletas de San Juan, dormir bajo su espectro engrandece la ficción, enaltece su virtuosismo; la negra sabe que el motor no va sin una dosis de su paz, pierdo el control y los papeles, pierde tracción la piel deslizando hacia la eternidad, la fricción, la dicción audaz, la lección de un exámen que fallando nos llevó al centro del lugar, dos ojos negros y la siesta en el dulce panal del concierto anual, su gusto por crear y el mío por volar, valiente interpretación de la magnificencia lírica y literal, en Bagdad las mil y una noches se hacen pocas para dormir y despertar, se me hicieron deudas y en un saldo perdedor gané por el hoy, por el futuro y por la década perdida, dama de tierra y fauna, manos de espina, de espada y estigmas, rabietas truncas al sur de la Corea blanca, buscando ofertas en ferias al borde de las Américas, sin necesidad de regatear, el mejor trato lo hice hace años, y tantos, nos llevamos a la boca regaños y relámpagos, respiros y recibos, decoramos las habitaciones con medallas en el mar, no suelo alardear de fortuna pero la verdad es que tengo un siglo de ventaja para girar la ruleta a ciegas, después de todo, con lo que llevo ganado desde aquel primer abrazo, puedo morir victorioso aún llorando la racha de los cien años.
Duelen las faltas, la amnesia duele entre tapa y cerveza, duele levantar la cabeza y resoplando vapor ver la avenida desierta noche tras noche, arde en las manos el frío de Martes, el viaje de Jueves y la gresca del Sábado, duelen el hambre y la frustración, los talones rotos, duelen unos más que otros, duelen tantos, tonos pocos, sanan limpios, coros locos, se abre el cielo, negros ojos, cura todos, lobos sueltos, tigres roncos, mi vida en un puño cerrado, su amor en el otro.
Si como dijo Dolina... La vida vale menos que el amor.
Te amo Pupe.
Como sondas en un océano infinito, como el eco de golpes que despierta a los cetáceos, ondas guía en mareas rotas retumban y resuenan bajo el violín de la serpiente de Midgard, el abismo como una nada abstrayente, el todo como sepultura del vacío, un suspiro a contra tiempo nos cuesta cuatro compases, un tresillo vale por el ritmo de los vientos y los latidos sincopados, cuarteles de hierro ennegrecido y hábitats sustitutos, en el aplauso de Dante te busco entre vocablos que ya implosionaron, sin veranos en Belgrano, sin barrancas en Belgrado. Sangrando en terminología me terminé perdiendo en la visita guiada por tus pupilas eternas, lunas que asistieron a miles de naufragios, presagios para dignas partes maulas.
Afónico de tu fantasmagórico arrullo, disfuncional al grupo de asalariados brutos, muérdago y muletilla, los dedos astillados de circular rezando sin cuentas a las cincuenta siluetas de la silla de Electra, sin vueltas, sin ceros, silvestre sin cuerpo el vino del clero, no creo, no cedo, no cuerdo, no vuelvo, no pierdo esperanza si oportunidad no tengo, no fallo a la diana si el petirrojo danza, fuego azul del filo templado, fiero alud de un ligero dado, hierve suelo en un desborde manso, comanda las agujas el capitán sin garfio.
Espera espigas en vacío y malta, aguanta la guarda del alguacil del habla, se hace responsable un dios de las proesas de un cosmonauta y Beto, Beto repasa las fojas en la corte del karma.
Bajo la diadema de los caleidoscopios Calíope teje entre vértices vórtices mártires de mares nictálopes. La figurinista desalmada arma y desarma un diorama jugando a ser, jugando a querer.
En pantomimas y billetes francos se camufla la conducta polarizada, burbujas de sombra se despiden de su aliento en un soplido de cristal y los cristales que brillan por ausencias ajenas son maravillas para los Mecenas. Mi genio, lejanía, su guarida, limosna, instante álgido, ácido cálido corroe los pasos de sus lagrimales en mis labios, juventud eterna apalabrada en tertulias acomodadas, las horas perdidas como medida, el tiempo como eterno cosmonauta y como su bitácora, el folio donde garabatea melismas sinestesicós.
Sin techos sintéticos, sin léxicos correctos ni modismos amanerados, con contracciones contradice controversias contorsionistas que se escabullen entre los dedos de Lola al ocaso omiso sin sismos cordiales sobre manteles sajones a la hora del desbarase.
Eventualmente evitamos el colapso, dimos por perdidos ciertos lujos y archivamos rutinas, colgamos los guantes, las vendas, los libros, despertarán de su invierno cuando Hipnos oiga los truenos y sonría en silencio, a Morfeo le pudo el cuento.
Si es que loca, me encantan tus fotos, tu voz, tu voto, tu Rock and Roll ronco, fonógrafo roto, nuestro largometraje corto, adornos de otro, fusiles brillantes de pólvora y oro, hallazgos, tesoros, la feria de Eolo. Malvones y aromos, balcones sin fondo, sueño europeo , vacaciones en Pleuro, cicatrices del neutro, blandiendo la espada en la guerra de Morfeo, esgrimiendo una daga de fieltro para cortar el futuro con un tierno soborno.
Ahora mírame, tendido entre cobijas retorciéndome, bailando con Oniros los ritmos de los sueños, huyendo entre sombras a un sonido, ocultándome bajo las ondas de tu risa esquiva, nos vimos cómplices de un silencio delator, si hay un Dios que me bendiga con tu misa, si Satán sabe de mí que me permita conservar en mi exilio el perfume de tu milagro en Sol, que me juzguen las voces en tu afonía sinfónica, despierto sueño que escribo en vilo al rasgueo de un vinilo, con el aroma a café como bandera, la miel como estandarte, tus labios, camino a la rivera de Marte.
Otra cuota de un saldo salomónico, un invierno caótico en el reducto católico del final trágico, nostálgico sueño de un viaje tántrico, armonías agónicas de un tango jugado, caso cerrado en un juzgado de turno en un turno cantado, fina línea, borde delgado, milagro de encaje en un cuarto cerrado, macabra sonrisa, placer endemoniado, destino amañado teñido de rumba en Almagro, un sorbo de tu cáliz sagrado por un siglo de castigos mundanos, balance entre costo y beneficio, alma de fuente, cuerpo de cántaro.
Tigre.-
La Flor del Sur tiene tallos fuertes, pétalos como pupilas, negra y radiante, supernova la novia.
Las tres han dado y sereno, como el selenita en la privacidad de la Luna nueva, el Eternauta con su eterna melodía bajo la parra de la infanta, tornas tornasoladas, soldados sumidos en su mantra, un vacío pintado en la espalda, una serpiente, espadas. Vasos llenos de desesperanza en bandejas de sensaciones contrarias, eco, ola, balanzas, balas y bayas, bandas, franjas, márgenes marginales en textos de maestranza, rampantes, arcaicos, futuristas, marginales.
Meridianos a veces enteros, a veces parciales, menguantes, mermantes, mercantes de planeadores estelares, transporte transparentes a futuros distópicos gigantes, frustrantes al fallo, imposibles al tacto, teóricos, tiranos, militantes del amor, tiránicos.
Fundamentos astrales que por milenios fruncieron el universo y lo plegaron como seda en un desierto monótono. Volvíamos sentados del viaje tóxico del tren y el diesel de su líder intelectual, volvíamos hablando de los tiempos, los digitales, los funcionales, pero a la altura del parque de los docentes, señalé el cruce con un gesto se mis manos, se alzaba brillante y completa, más pálida que nunca, enorme, como si durmiera sobre la pendiente a cuatro esquinas del columpio, deslumbró tus pupilas y en un brote de alboroto me dijiste en los labios que tengo que amañar la Luna, el beso de los sueños plateados, el sueño de los besos fantasma.
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