Colores y enigmas.



Hoy es un buen día para salir a caminar, siempre y cuando no te disguste la lluvia, en ese caso... En ese caso es un buen día para no salir a caminar.
Hoy es un día sin tonos, aunque radiante y lleno de colores, como el café de sus ojos, como el rojo de sus labios, como claro del tibio brillo de tus instintos llorando.

Hoy es un gran día para ver el Sol, hoy que no enceguece su luz ni atosiga su calor, hoy es un gran día, sí señor.

Hoy es un día de esos en que desearía no ser yo y que tú no fueras tú tampoco, arrancarnos los nombres en el primer regocijo del día y que nos dure hasta el último jadeo del jornal, seamos nadie cuando nos espere la lluvia, seamos todo mientras nos cubrimos de ella.

Hoy es un gran día si lo miras con buenos ojos, ojos como los suyos, hoy es un gran día si le das a la llovizna la posibilidad de acariciarte, al Sol la de ambientarte, a la música acompañarte y a mis brazos rodearte.

Hoy es un gran día porque nos tiene aquí, hoy es un gran día porque traiga lo que traiga sacaremos lo mejor de él. No me niegues tus labios finos ni el revuelo de tus sábanas, siempre será un gran día si lo revolucionan tus gemidos al amanecer.



Hoy es un gran día si aprendes a reconocer su matices, sus colores. Hoy es un gran día, te tiene en él.



Tigre.-

Perdón por la demora, ya volví.

Relojes.

Tu espacio, mi espacio, tu espina, mi rosa, el espacio que nos separa y nos margina, lo que reduce ese espacio, la prosa. Tu fuerza, mi broma, tu miel y su aroma, el juego y la apuesta, la falta a los veinte, el truco a los treinta. La tregua, la derrota evitada, la victoria trágica, la belleza impávida, la vida de la muerte no escapa, el arte al tiempo tampoco, el tiempo verdugo del amor, el real trascendiendo ante todo.

Extraño oírte hablar otros idiomas, intentando jugar a ser francesa, extraño verte caminar por la calle descalza y experimentar la huelga en tu sangre.

Dibujaremos en la lluvia constelaciones rapaces, figuras fugaces como las estrellas que armonizan nuestras mejores fábulas espaciales. Tienes en tu mano un libro abierto y en tu pecho un destino incierto, tienes la cultura de los que saben desde el nacimiento, tenemos la química que los señores buscan entre tubos y ensayos, tenemos las mentes pendientes de lo que el otro pretende, tenemos errores para cargar con ellos, tenemos la vida para cometer nuevos, tenemos la vida para remediarlos.

Tristes escriben las paredes noctámbulos artistas de la nueva bohemia, juntos como piezas de un reloj, exactos como sus movimientos, precisos a la hora de manejar el tiempo, perfectos, aunque nadie nos vea trabajando a la par, a la vez.


Tigre.-

Dedicado a aquellos que estuvieron pendientes y pidieron un texto :)