Abrazando esperanzas.

Abrazando las esperanzas que el tiempo destierra
Recorriendo senderos entre las tinieblas
Atravesando caminos en penumbras
Tú, yo y tu alma que alumbra

Escapando entre tus brazos de la maldita suerte,
Ella es tan incierta, tan real, tan solemne y natural.
Aquella dicha que recorre vidas esquivando a la muerte,
Haciéndonos creer que existe lo inmortal.

Eres el refugio de los solitarios,
De este ángel triste y capaz
De rezarte mil rosarios
Aunque seas una estrella fugaz.

Creeré que recorro infierno y cielos en ese instante
Naceré y moriré por siglos y siglos
Allí, en aquel recóndito lugar
Es donde el amor puede perdurar.
 
Demonios juegan poker sin ases a mi lado
Ya no los miro, no los siento
No los necesito,
No entre tus alas de cristal plateado.

En tu pecho he imaginado
Que La Tierra se ha quebrado,
Que mis penas se extraviaron,
Y en mil rosas me he recostado.

Colchón de nubes has creado
Y aquí todo esta callado.
Renuevas el aire al aletear,
Secas las lágrimas que he derramado.

Lo fugaz se ha vuelto eterno…
Lo cierto teoría,
El paraíso mi infierno,
Y vive lo que ayer fallecía.

El texto es viejo, no tengo idea de si lo posteé o no, pero quería dejarles algo.

Perdón la demora, estoy escribiendo unas cosas un poco más complejas que me requieren enfoque total (Hasta suena profesional!!) Prometo intentar recuperar la regularidad.

Gracias a los que preguntaron, los que esperaron otro texto, los que siguieron visitando en busca de alguna novedad.

Un abrazo enorme, pasado mañana me espera un viajecito, espero traer algunos recuerdos literarios de aquellos pagos.


Los extrañé.


Will.-

Ya no te quiero Buenos Aires.

Buenos Aires, querido, de agua rara y flor de seibo, Buenos Aires de mañas tontas y corsos crípticos, cotolengo de cardenales fugitivos y adeptos al castigo. Buenos Aires frío de nueve y veinticinco, de tres y sesenta y cinco, Buenos Aires y tu astío, tus excusas de cabaret y mis plegarias de catedral, tus viajes y sus cosas, mis valijas y los pinos.


Ay Buenos Aires, querido, con los vivos pálidos y muertos los líbidos, tus muertos al río y los pillos arriba... Mi Buenos Aires perdido, los fieles, lo que somos, lo que hicimos, sin más tangos en el tintero o en el pulmón cuando grito, sin adoquin arrabalero ni azabache del malevo. Buenos Aires nos quisimos, te perdoné la vuelta y me diste un motivo, te diste vuelta en la puerta y te dije que te amaba, Buenos Aires te escribo, Neuquén te llevo conmigo, color Azul y Olivo, Devoto de la Villa, del Parque, Tigre de La Plata y entre Campanas o Entre ríos el barrio es la calle donde camino.

No, ni los Martinez ni los Guillón, ni aquel Monte Grande o las Lomas de no sé quién he olvidado, son pétalos de mi Buenos Aires amante, un Buenos Aires gemido. Me sobran puntos en casa, me llevé mil en las visitas, sos mi Buenos Aires un país, de aires horrendos y sin repúblicas para los niños, porque cuánto tiempo Buenos Aires hace ya que no te quiero, fue cuando me perdiste el respeto, cuando en una esquina me mentiste mientras amanecía, fue porque Buenos Aires ya no militas, ya no luchas por nosotros, y tu gente no se olvida, tus Marcias, tus Camilas, Guadalupes o Silvias, Buenos Aires éramos Guillermos, Leandros, Ignacios o Marcelos, solíamos ser identidades y hoy para vos Buenos Aires inexpresivo somos millones de desconocidos.

Pero por suerte jamás confié en tu memoria y sus conflictos y a cada uno traigo en este texto, son cada tilde en el orgullo, son quienes me apañan cuando Buenos Aires dejo subirte primero en el colectivo y te quedás con el único asiento vacío. Por eso, Buenos Aires, antes de seguir peleando por los míos un último favor te pido... Buenos Aires, no te olvides lo que fuimos.


Gracias por las felicitaciones, las visitas, los comentarios y toooodo lo demás.


Saint.-