Felices 18.

Ésta es una de las maneras que tengo de ser el primero en saludarte, en desearte tengas un muy feliz cumple, son las 00:00 exáctas al momento de postearse esto de manera automática, y ni idea cuándo vas a leerlo en realidad, pero es como un grito que nunca alcanza a ser oído, o como lo dice aquel acertijo, el ruido que hace un árbol al caer cuando no hay nadie para escucharlo.

Nacer, crecer, morir. Nacer, crecer, crecer, crecer.... Nacer, crecer, morir, conocerte, renacer, crecer y seguir creciendo. A diario me pregunto qué seria de mí sin vos, y me cuesta figurarme una situación en la que no estés presente, me cuesta aún más pensarte y no sentirme agradecido, me siento tan bien, aunque cada vez sean más las cosas que me faltan, me siento bien. Me ayudás a crecer y a seguir cuando todo se pone más difícil, y me das amor, lo cual es todo un detalle. Demostrás a cada instante que las presunciones no existen, porque cuando logro comprender tu grandeza, cuando creo que ya la descubrí, me enseñás otra virtud, otro motivo de enamoramiento.

Gracias es todo lo que tengo para decirte, gracias por compartir conmigo todo lo que compartimos, por enseñarme, por aprender, por dejarme cuidarte y todo lo demás, gracias por ser parte de lo que puedo catalogar como una etapa hermosa gracias a tu compañía.

Gracias por apagar en gran medida las penas que no me dejaban dormir, gracias por ayudarme a vivir con fantasmas, gracias por dejarme ser.

Te amo, y una vez más, feliz cumpleaños mi amor, sos una gran mujer y estoy muy orgulloso de vos.


Will.- Saint.- Principito.-

Amo.

Se va, una puerta se cierra tras todo y se va, y no tenés nada más que hacer que mirar y esperar. Se va, se va sin gritos ni caprichos, abre la puerta y se va. Te quedaste sin palabras viéndola partir mientras pensabas en sus últimas palabras, en la última mirada, sentís que podrías morir en ese instante, pero callás, y la ves mientras se va. No gira para explicar, habla mientras huye de la verdad, se va, y vos sentis que no podés respirar. Se va como todo lo que día a día caduca, lo que encuentra su fin en un sonriente destino; maldición, su risa es contagiosa, no lográs entender el por qué de tu exitación pero cantás, te das la vuelta, le das la espalda, cantás más fuerte y ahora sos vos quien sonrie, somos cómplices el destino y yo, somos uno con la esperanza sin razón, sonreís de nuevo, apenas girás la cabeza y seguís hacia adelante, feliz, solo, mirás al techo nublado, guiñás un ojo, mirás al frente y media sonrisa se dibuja otra vez en tu boca, en el fondo, en tu piel, en tus manos y tu voz, sabés que pronto volverá.


No voy a decir nada todavía.


Amo. Qué tan malo puede ser eso?

Will.- Saint.-