Genuino =)


Llegamos a llas 400 visitas y es para mí algo placentero, gracias.

Estos últimos días estuve hablando con mucha gente, gente con la que no hablaba hace tiempo, gente que no me hablaba hace tiempo, gente que pensé que no quería hablarme o que le hablara.

Es increíble como cada vez que hablé con alguien me fuí asegurando de que la bohemia va desapareciendo poco a poco. No logro entender demasiado por qué ni cómo, pero la gente está perdiendo la magia, y me duele saberlo. Si bien necesitamos trabajar, estudiar, progresar, volvernos parte del sistema y del proceso natural de vivir, me percaté de que ya pocos nombramos a Lennon, pocos citan a Wilde, pocos caminan las ferias para conseguir un buen libro con olor a buen libro, y ya casi nadie fuma en un balcón. No todos sentimos ya ese aroma a Domingo antiguo, no siempre gesticulamos al espejo, y ya no somos tantos quienes hablamos con nosotros en voz alta cuando estamos mal.

Ya no hay mas ropa llena de barro en lo nenes, ya no hay mil bicicletas en las plazas, ni pelotasos que no te dejen dormir. Quizás me esté poniendo viejo y cascarrabias, o quizás algo en mí nunca cambió, porque tal vez la magia sigue en mis venas, y no quiero deshacerme de ella, no quiero terminar muerto bajo un árbol cubierto de capullos blancos, no quiero.

Porque aún quiero poder disfrutar de un buen disco de The Beatles, o un buen piano que de ganas de llorar, porque hoy sigo cerrando mis ojos con fuerza cuando escucho el solo de "Confortably Numb" Y el ruido de la púa contra un vinilo me hace suspirar.

Descubrí que quizás, es una de las cosas que me hacen sentir algo solo algunas veces, a la gente le molesta que tararees un solo imitando una buena viola, o que pises las baldosas de una cuadra como si fueras un caballo de ajedrez. La gente quiere caminar, quiere ir, quiere venir, quiere llegar y volverse a ir. Y yo no vivo así, prefiero dormir una hora menos, y poder caminar como flotando...

Sé que esto significa quizás vivir encerrado en un mundo de fantasía y que muchos pensarán que es una estupida manera de plantear las cosas, infantil, incoherente, y que algún día va a tener que cambiar, pero ese es mi punto, el que nadie al parecer ve, yo quiero disfrutarla, para que dentro de 20 años, cuando alguien la esté disfrutando al lado mio en el subte, tarareando una progresión de acordes, yo pueda cerrar fuerte los ojos acordándome del solo de "Confortably Numb" como cuando tenía 20.


Muchas gracias por leerme, muchas gracias por escucharme, dentro y fuera del blog, gracias por los comentarios favorables fuera del blog, pero vamos, pueden dejarlos también acá. Ahora vamos por las 500 visitas y el primer comentario ... =]


Buen día y buena semana a todos!



Saint!

Otra estación otoñal


Hoy volví a caminar la estación de Hurlingham y el tren tan sonoro como siempre me hablaba de su gente, quien vende, quien compra, quien se lleva algo sin preguntar, quien lo corre por el andén, quien mira impresionado, quien ya ni mira, quien escucha música, quien duerme y quien despierta, quien llega tarde, quien llega temprano, quien tarde o temprano llega, quien nunca parte, entre otros tantos, y yo.

Miro en ellas nubes a contra-corriente y examino al niño que se encierra en mí, hablo de decepción con una flor en el camino de ida, hablo con la madrugada en el de vuelta, hablo solo y nadie se entera, hablan conmigo y no sabén quien soy, hablan por hablar, leen sin leer y confian en mis palabras. Tantos gastaron años de su vida en cosas que no lo valen y tantos ni siquiera lo intentan, entonces, ¿ Qué es peor? Me acuerdo que una vez una razón me explico de razones y no dí créditos de ello hasta que morí, como mueren las cosas que creíamos eternas, como nace la decepción al intentar no decepcionarnos, como vuela el tiempo perdido cuando perdemos un día y al siguiente repetimos el proceso.


El tren pasa una y otra vez, como por instinto cuento los vagones, miro las mil caras que habitan en la aquelarre del viaje a un destino particular, imagino mil ruedas traqueteando en mis neuronas y filas de palabras salen de una caldera de ilusión que avivada por el fuego de las pasiones pasadas alimentan el motor que en cada grito del viento se detiene para dejar subir a más y más navegantes del lúgubre ritual que todos compartimos. Canto, porque mi Yo y Yo nos llevamos bien cantando a coro, desentonamos al mismo tiempo, desafinamos por igual y, cuando uno se olvida la letra, el otro acompaña en el silencio, y es en esos pequeños huecos cuando una imagen vuelve a nuestras almas fatigadas, sonreimos como por inercia y damos un paso más, para no aflojar, para no ceder, para no mentirnos pensando que tan solo mirando el camino no van a llegar los cambios.

Vuelvo a casa, vuelvo a caer en el sillón de siempre, vulevo a prender un cigarrillo, vuevlo a meditar sobre la perseverancia en la domesticación de las cosas simples que tantas satisfacciónes me dió y juntos otra vez, y en un coro triste y desafinado, volvemos a cantar un tango deshilachado.




Saludos, gracias por las más casi 200 visitas y por agregarse como seguidores. Un abrazo enorme.


Gracias por contribuir con los post.




Saint